Perimenopausia y menopausia

Sofocos y sudores nocturnos en invierno: ¿Podría deberse a la menopausia?

¿Sufres sofocos o sudores nocturnos en invierno? Aprende a identificar los síntomas de la menopausia, a controlar la temperatura en la habitación y a saber cuándo consultar con tu médico de cabecera.

Por Equipo editorial de Menstruación & Ovulación5 min de lectura
Sofocos y sudores nocturnos en invierno: ¿Podría deberse a la menopausia?

Despertarse con calor en pleno invierno puede resultar desconcertante. Puede que tengas un edredón grueso, una habitación cálida o varias capas de ropa, pero también podrías estar experimentando sofocos o sudores nocturnos relacionados con la perimenopausia o la menopausia.

Tanto la temperatura ambiente como la menopausia pueden provocar sensación de calor por la noche. La diferencia suele radicar en el patrón de los síntomas, en si se experimenta una sensación repentina de calor y en si se presentan otros signos de perimenopausia o menopausia.

El invierno no elimina los síntomas de la menopausia. Simplemente puede hacerlos más notorios cuando esperas sentir frío.

¿Puede la menopausia provocar sofocos en invierno?

Sí. Los sofocos, también llamados fiebre, son síntomas comunes de la perimenopausia y la menopausia. Pueden provocar una sensación repentina de calor, generalmente en la cara, el cuello y el pecho, y pueden ir acompañados de sudoración, taquicardia, mareos o ansiedad.

Cuando estos episodios ocurren durante el sueño, pueden provocar sudores nocturnos o despertarte.

La perimenopausia es la etapa de transición que precede a la menopausia. Durante este periodo, la menstruación puede volverse irregular y pueden aparecer síntomas antes de que cese por completo. Generalmente, la menopausia se diagnostica tras 12 meses consecutivos sin menstruación, cuando no existe otra explicación.

¿Es la menopausia o simplemente una habitación cálida?

Puede resultar difícil saberlo con un solo episodio. Estas pistas pueden ayudarte a comprender lo que está sucediendo.

Señales de que tu habitación puede estar demasiado cálida

  • Empiezas a sentir calor gradualmente después de meterte en la cama.
  • Tu edredón, pijama o habitación están demasiado calientes.
  • Te refrescas después de quitarte una capa de ropa o de ajustar la ropa de cama.
  • No experimentas episodios similares durante el día.

Señales de que podría tratarse de un sofoco o sudor nocturno.

  • Experimentas una repentina oleada de calor, incluso cuando la habitación se siente fresca.
  • La sudoración se produce de forma inesperada o te despierta mientras duermes.
  • También experimentas sofocos durante el día.
  • Tu menstruación ha cambiado o tienes otros síntomas asociados con la perimenopausia.

Son indicios, no un diagnóstico. Los síntomas de la menopausia varían, y otras afecciones o medicamentos también pueden provocar sudoración.

El NHS (Servicio Nacional de Salud del Reino Unido) señala que la sudoración nocturna puede ser normal cuando la temperatura de la cama o de la habitación provoca demasiado calor. Sin embargo, la sudoración nocturna que empapa repetidamente la ropa o las sábanas a pesar de dormir en un ambiente fresco requiere atención médica.

Otros síntomas de la perimenopausia y la menopausia

Los sofocos y los sudores nocturnos no son los únicos síntomas posibles. También puede notar

  • Menstruaciones que se vuelven irregulares, más leves, más abundantes o menos frecuentes.
  • Dificultad para conciliar el sueño o para permanecer dormido.
  • Cambios de humor, ansiedad o estado de ánimo bajo.
  • Problemas de memoria o concentración.
  • Sequedad o molestias vaginales.
  • Disminución del interés por el sexo.

No todas las personas experimentan todos estos síntomas. Algunas presentan cambios leves, mientras que otras descubren que los síntomas afectan su vida diaria.

Para obtener más información educativa sobre la salud menstrual y reproductiva, consulte nuestraBiblioteca de salud.

¿Cómo controlar los sofocos y sudores nocturnos en invierno?

No es necesario enfriar la habitación para controlar los síntomas. Pequeños cambios pueden ayudarte a sentirte más cómodo.

Mantén la ropa de cama flexible.

Usa varias capas de ropa para que puedas quitarte una manta cuando tengas calor. La ropa de dormir ligera y la ropa de cama transpirable también pueden ser útiles.

Ajusta la temperatura de tu habitación.

Si tu habitación está caliente, intenta bajar la calefacción antes de acostarte o mejorar la ventilación. Un ventilador o una bebida fría pueden ayudarte cuando empieces a tener sofocos.

Observa los posibles desencadenantes

Algunas personas descubren que el alcohol, la cafeína, la comida picante o las bebidas calientes desencadenan síntomas. Considere llevar un diario de síntomas sencillo para ver si ciertos patrones se aplican a su caso.

Hacer que el sueño sea más confortable

Intenta establecer una rutina para ir a dormir y ten a mano ropa de dormir de repuesto por si te molestan los sudores nocturnos. Si estos síntomas te despiertan repetidamente, no tienes por qué resignarte a soportarlos.

El NHS recomienda medidas prácticas como mantener la habitación fresca, usar ropa ligera e identificar posibles factores desencadenantes.

¿Cuándo deberías hablar con tu médico de cabecera?

Si los sudores nocturnos te despiertan con frecuencia, te preocupan o afectan tu calidad de vida, consulta con un médico. También debes buscar atención médica si experimentas pérdida de peso inexplicable, fiebre alta, tos persistente u otros síntomas preocupantes junto con los sudores nocturnos.

Si cree que podría estar experimentando la perimenopausia o la menopausia, un médico de cabecera o un especialista en menopausia puede hablar con usted sobre sus síntomas y las posibles maneras de controlarlos. Las opciones de tratamiento dependen de su estado de salud, sus síntomas y sus preferencias.

No dé por sentado que cada episodio de sudoración se debe a la menopausia, especialmente si los síntomas son nuevos, graves o persistentes.

Respuestas útiles

Preguntas frecuentes

Respuestas rápidas a preguntas frecuentes.

01

¿Es posible tener sofocos menopáusicos cuando hace frío afuera?

Sí. Los sofocos relacionados con la menopausia pueden ocurrir en cualquier estación del año. Las bajas temperaturas exteriores no los previenen.

02

¿Por qué me despierto sudando en invierno?

Una habitación cálida, ropa de cama pesada y la menopausia pueden ser la causa. Algunos medicamentos, la ansiedad y otras afecciones también pueden provocar sudores nocturnos. Si la sudoración excesiva empapa repetidamente la ropa o la ropa de cama, consulte a su médico de cabecera.

03

¿Cómo puedo diferenciar entre un sofoco y un golpe de calor?

El calor excesivo causado por la ropa de cama o la temperatura ambiente puede mejorar al quitarse capas de ropa o al refrescar la habitación. Un sofoco suele sentirse como una oleada repentina de calor y puede ocurrir incluso cuando el entorno está fresco. Los síntomas pueden superponerse, por lo que esta no es una prueba definitiva.

04

¿Debería consultar a un médico por los sudores nocturnos?

Consulte a su médico de cabecera si los sudores nocturnos la despiertan con frecuencia, le preocupan o se presentan junto con otros síntomas como pérdida de peso inexplicable o fiebre. También puede buscar ayuda si los posibles síntomas de la menopausia afectan su vida diaria.

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